Ego: ¿qué es y cómo dominarlo?

Ego: ¿qué es y cómo dominarlo?

El ego es la identidad con la que te muestras ante los demás y lo que piensas acerca de ti. Es la representación de tu Yo, que se encuentra constituido por las experiencias, aprendizajes, miedos y heridas que has sufrido y adquirido a lo largo de tu vida.

El ego es un juez injusto y severo. A través de él te sientes culpable de reconocer lo que necesitas y lo que quieres. No hacerte responsable de las consecuencias de tus actos alimenta el ego y te aleja de tu esencia y de tu humanidad.

La manifestación más convencional del ego es la lucha por tratar de ocultar las debilidades. Normalmente lo que busca es conservar una apariencia de distanciamiento emocional y fortaleza. Constituye tu conducta más infantil, la que se ha quedado anclada en el pasado y no ha aprendido de los errores.

El ego en sí mismo no es bueno o malo. Es un vehículo de la conciencia para experimentar lo que creas en tu vida como experiencias. De acuerdo a cómo hayas desarrollado tu ego y a tus vivencias, podría tener atributos positivos o negativos. El autoconocimiento te permitirá observar tu identidad y determinar cuándo sientes superioridad o inferioridad. Esta es la señal más clara de que tienes un ego desequilibrado.

Tomar conciencia de que el ego toma el dominio de la conducta es fundamental para que tomes las riendas de tu vida. De esta manera, se puede evitar estar anclado al sufrimiento y la infelicidad.

El ego no constituye un problema en sí mismo. La dificultad es vivir con la ilusión de lo que piensas que eres. Para empezar a vivir diferente es necesario que trabajes en transformar tu ego. Lo primordial es entender que cumple una función que es la supervivencia y tener seguridad en ti mismo, más no dirigir tu vida. Es por eso que debes mantenerte consciente y observar cómo reaccionas ante distintas situaciones para saber si eres tú o es tu ego el encargado de responder.

Cuando un pensamiento te genera miedo o estrés es muy fácil determinar que es el ego quien está actuando. En este momento recuerdas historias del pasado o del futuro, donde tienes emociones de culpa, arrepentimiento, nostalgia o alguna emoción que te debilita. Observar y mantenerte consciente te hará volver al presente.

El equilibrio de tu ego te permitirá desarrollar tu verdadero yo y eso te convertirá en una persona auténtica, sin tener la influencia de la perspectiva de tu ego.  

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